HIJOS MÍOS

Carlos V.
CPL Manabí N° 3

Sé que aún son muy pequeños para comprender muchas cosas, pero es bueno que desde ahora les manifieste todo lo que siento en estos momentos. A pesar de las circunstancias, no piensen otra cosa de mí. Parte de la vida es tener que enfrentarse a la adversidad, así como ahora me pasa a mí. Las culpas que llevo dentro no son las que me tienen en este lugar ahora. Y, sin embargo, es el momento de pedirles perdón por no haber tenido más atenciones con ustedes, por no haberles dicho lo suficiente cuánto los amo desde el momento en que supe que existían.

Durante el tiempo que me toque estar acá, seguiré luchando firmemente para mantener la cordura. Ustedes son parte de mi inspiración. He pasado momentos duros, como cuando tuve que divorciarme de su mamá, o cuando murió mi papá. Sé que vendrán aún más momentos difíciles y frustrantes hasta que pueda recobrar la libertad legal que me ha sido arrebatada.

Con todo esto quiero que sepan que, a pesar de todo, no guardo rencores, pues es parte de lo que les puedo dar: mi cariño y mi ejemplo de integridad, que es hacer lo que consideramos un bien, incluso cuando nadie se está dando cuenta. En cuanto pueda reunirme con ustedes nuevamente, vamos a continuar nuestra vida con la esperanza de que todavía tenemos mucho por vivir, por compartir y por lograr juntos.

Una cosa que me toca vivir a diario es tener que ver el reflejo de una sociedad que está quebrada, en que a veces ya no sé si tener esperanza sobre ese tema, en ocasiones puedo ser muy pesimista. Sin embargo, pienso que hoy es uno de mis días de buen ánimo y de buen estado de humor, en que aprovecho para decirles que los amo. Su mamá y yo estamos divorciados, pero no peleados, simplemente tomamos la decisión de tomar caminos separados, pero aún nos mantiene el cariño común que sentimos por ustedes.

Aun desde mi posición, daré todo lo que tenga a mi disposición para que ustedes puedan tener las herramientas para desarrollar autónomamente sus propias vidas.

Los quiero mucho y los recuerdo siempre.

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