PERDÓN, MADRE MÍA

David C.
CRS Manabí N° 4

Madrecita de mi vida, hoy 21 de noviembre
fueron los primeros días en que me tuviste en tus brazos.
Madrecita de mi vida, ¡cómo quisiera volver el tiempo
para que me arrulles en tus brazos…!
Madrecita, recuerdo tanto tus visitas y las despedidas
tan dolorosas llenas de lágrimas cuando decias: “mijito, papito,
como quisiera que sea un bebé para llevarle conmigo”.
Madrecita hermosa, te pido perdón por todo
el sufrimiento y las preocupaciones que te he hecho pasar,
por los malos momentos, por las humillaciones que has
pasado cuando me visitabas y por tantas ofensas de la sociedad.

Con la bendición de Dios, estoy a meses de salir
de aquí para poder verte, darte un abrazo y, ahora sí,
escuchar tus consejos, mamita linda.
Mamita hermosa, ¡qué tristeza y qué culpable me siento
por ser un hijo desobediente!, pero, mamita, he cambiado,
me he restaurado aquí en este centro. Pronto estaremos
juntos, mamita linda. Trabajaremos juntos y saldremos
adelante, mamita. Fuerzas, mamita. Falta poco, mamita.

Deja un comentario