UNA CARTA PARA ALGUIEN MUY ESPECIAL

De: Evelio
Para: Génesis


CPL Guayas N° 5

Hija mía, desde que viniste a mi vida, mi corazón se alegró. Desde entonces, soy feliz con el regalo más hermoso que Dios me ha dado, y ese regalo eres tú, hija de mi alma. Hija de mi corazón, ¡cuánto te extraño y cómo recuerdo tus primeras palabras que fueron “papá, papá, papá”! También recuerdo cuando tenías dos añitos y te retaba tu mamá. En ese momento, tú me llamabas llorando y repetías: “papá, papá”. Pienso que siempre contabas conmigo y eso me hacía sentir grandioso. Así, hasta que tuviste cinco añitos, contabas conmigo y, desde entonces, ya han pasado cinco años que no estás conmigo.

Hoy en día, ¿con quién contarás cuando te reten? ¿Qué cosas te habrán pasado? Yo no lo sé, porque estás desprotegida y yo no estoy contigo.

Ya no te escucho desde que caí en prisión, pero sí te amo, mi querida bebé. He hecho todos los cursos para recuperar mi libertad, para que tú puedas sonreír nuevamente contando con papá a tu lado. ¡Cuánto siento dejarte sola! Te he hecho sufrir, por causa de un error cometido, pero te prometo que lo superaremos. He mejorado mucho y pienso que la primera persona a quien tengo que proteger es a ti. No debo dejarte sola. Sé que no es lo mismo estar sin mí y quiero que sepas, una vez más, que te amo mucho, mi querida hija. Pronto estaré contigo para protegerte como antes (o mucho mejor).

Cuando ya esté libre nos reuniremos en una mesa para conversar de todo lo sucedido y buscar la mejor solución.

Te amo, mi nena.

Deja un comentario