Viviana D.
CPL Guayas N° 2
De: su mamá que los ama mucho.
Para: mis tres bendiciones.
Queridos hijos: no saben cuánto anhelo estar junto a ustedes.
Aquí en este lugar uno aprende a valorar los momentos que pasamos juntos, a valorar los alimentos que nos llevamos a la boca día a día. Aunque la alimentación muchas veces no sea de nuestro agrado, hay que agradecer a nuestro señor que haya algo de comer. Digo esto porque, en ciertos momentos, no ha llegado la alimentación “por problemas internos”. En dichas circunstancias, aunque no tenemos nada que ver, nosotras pagamos “los platos rotos” porque también estamos privadas de libertad.
Lo que quiero que sepan, hijos míos, es que, a pesar de estar en este lugar, le pido día a día a nuestro señor poderoso que me dé fuerzas para estar aquí y, luego, al salir, ser un mejor ser humano. Le pido a nuestro señor que nos dé valores de respeto, humildad y honestidad porque el dinero fácil te trae problemas muy graves. Hoy en día, me estoy perdiendo vivencias con ustedes, momentos que no se van a repetir.
No obstante, quiero que sepan que estoy trabajando en eso para mejorar como persona, madre y amiga. Los amo y los extraño mucho. Aspiro que el día que salga sea antes de lo indicado por la justicia terrenal, porque la última palabra la tiene nuestro señor, la justicia divina. Quisiera contarles muchas experiencias vividas aquí para que ustedes tomen conciencia y no vayan a cometer los mismos errores que he cometido yo.
Sé que ustedes tendrán sus propios equívocos, pero no como el mío, porque estaré ahí para guiarlos. Los amo, hijos míos.
Atentamente,
Su madre y amiga incondicional.
Viviana D.

Foto: cortesía del SNAI.

