Richard G.
CPL Guayas N° 1
Cuando abrazamos… nos damos. El abrazo expresa, por sí solo, nuestros sentimientos hacia el otro.
El abrazo entre esposos equivale a decir: “te amo, te necesito, perdona mis egoísmos y las veces que no te presto la atención que mereces”. Un abrazo a un hijo pequeño equivale a hacerle sentir la ternura que él mismo nos inspira: le transmitimos seguridad y el afecto que necesita. El abrazo del hijo joven equivale a decirle: “te queremos como eres y disculpa si no comprendemos todas tus inquietudes”.
El abrazo del hijo a sus padres dice: “Sé cuánto me aman y, aunque no siempre lo exprese, yo también los quiero mucho”. El abrazo entre hermanos es manifestar: “te quiero de verdad”, “eres importante para mí”, “comparto tus penas y alegrías”, “cuenta conmigo”.


