Heber P.
CRS Guayas N° 4
I
Nuestra voluntad hiberna
en tan angustioso caos.
¡Corazones, avisados!,
pues la carne nos gobierna
como esclavo de taberna.
Los principios olvidados,
estaremos confinados
a degradación interna:
apagada la linterna
de los dones esfumados.
II
La voluntad impaciente,
pariente del pensamiento
esgrime a cada momento,
busca el reino de repente.
A buen recaudo estarás
pura realidad verás,
cosas nuevas. Sé valiente
con la luz benevolente:
amor, paz y gozo hallarás.

