Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas
Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI)
El camino hacia la rehabilitación social es un proceso de crecimiento compartido. El Reglamento del Sistema Nacional de Rehabilitación Social reconoce, valora y destaca la interculturalidad presente entre las personas privadas de libertad. Este enfoque no solo implica respetar las costumbres, tradiciones y expresiones culturales, sino que busca integrar el arte, la educación y la cultura como herramientas para fortalecer nuestra identidad y promover la convivencia.
Este principio nos invita a reflexionar sobre cómo la interculturalidad puede transformar nuestras vidas propias y de quienes nos rodean. No se trata solo de tolerar las diferencias, sino de apreciarlas y aprender de ellas. En los centros de privación de libertad, esto se traduce en crear espacios en donde las personas privadas de libertad puedan expresar su identidad y enriquecer el entorno con sus talentos y perspectivas únicas.
La interculturalidad se convierte en aliada clave para nuestra reintegración. Participar en actividades interculturales no solo ayuda a desarrollar habilidades y talentos, sino que también fomenta el entendimiento y la empatía. Al hacerlo estamos construyendo una comunidad más unida y justa, donde cada voz es escuchada y cada experiencia es valorada. Aprovechemos la interculturalidad como una oportunidad para aprender, colaborar y construir una sociedad más equitativa desde nuestras propias experiencias y capacidades.
Las personas privadas de libertad, a través de los textos y dibujos, que forman parte de esta revista, plasman su personalidad, sus preocupaciones, sus sueños y sus anhelos. Disfrutemos de estos trabajos que demuestran que, en cada paso hacia adelante, la diversidad cultural se convierte en una fuerza poderosa para el cambio y la reinserción positiva en la sociedad.

