ROSALÍ R., CIUDADANA CUBANA, ASPIRANTE A ODONTÓLOGA Y SECRETARIA, 33 AÑOS

«Llegué a Ecuador en 2012 y luego emigré con mi familia a Estados Unidos. Estuve detenida en El Paso, Texas, entre 2015 y 2017, por un caso de tráfico de personas. En ese entonces, yo hablaba solo un poco de inglés, pero ahí me tocó aprender, porque estaba con gente de muchas culturas, con personas de Guatemala, Honduras, El Salvador, Brasil, México, Ecuador, Oriente Medio, África, Rusia, China…

Siempre me ha gustado leer, pero en esa situación empecé a leer mucho sobre relaciones humanas, precisamente porque, en la convivencia, las diferencias provocan choques culturales. Aprendí que no está bien, por ejemplo, criticar o juzgar, que hay que aceptar las diferencias y adaptarnos, pero no porque ‘nos toca’, sino de corazón, para uno poder recibir lo mismo.

En 2017, me trasladaron a Latacunga, al Centro de Privación de Libertad Cotopaxi N° 1, en donde tuve compañeras colombianas, venezolanas y de varias regiones del Ecuador. No podría decir que allí hubo choques culturales. Al principio, tal vez, cosas pequeñas, como que, porque los cubanos hablamos rápido y alto, alguien podía creer que estaba gritando o queriendo imponer algo, pero luego ya me conocían y decían: “ah, no, es que ella habla así”.

En ese centro, participé en todos los ejes de tratamiento que pude. Ayudaba a los profesores, como auxiliar, en las clases de Historia, Química y Biología. Fui parte de un grupo en el que nos prepararon para dar primeros auxilios psicológicos, lo cual es muy necesario porque ayuda a prevenir suicidios. Recuerdo una vez que, como parte del eje cultural, preparábamos unos bailes y, a diferencia de las mujeres colombianas que tenían su cumbia o las ecuatorianas con su marimba o ritmos andinos, solo estábamos dos cubanas, así que incluimos a otras mujeres y fue algo muy bonito, pues nos dimos cuenta de que muchas querían aprender rueda de casino cubano y que les gustaba.

Accedí a la prelibertad en 2022. Adaptarse nuevamente a la sociedad no fue fácil: hay que aprender muchas cosas de nuevo, pero estoy en eso. Actualmente, trabajo como secretaria para un abogado y me dedico al comercio. También estoy aprendiendo educación financiera, pues quisiera algún día tener una fundación para ayudar a niños y mascotas abandonadas. Además, quiero hacer el trámite para revalidar los estudios de Odontología que hice en Cuba y, ojalá, más adelante, ejercer».

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